Todos quienes hayan entrado alguna vez en una gruta o cueva estarán de acuerdo que la oscuridad, el frescor y la humedad son las notas atmosféricas dominantes.

Empleando la tecnología más puntera, hemos recreado en nuestra quesería todas las circunstancias que se dan en las cuevas naturales, con paredes de ladrillo natural humedecido unidos por una cal especial y, simulando incluso las singulares corrientes de aire que se dan en las cuevas cabraliegas (conocidas localmente como, “soplaos”/“soplados”), promoviendo así la proliferación del hongo Penicillium en sus paredes.

Estos aires húmedos expanden el hongo de manera natural y hacen que vaya penetrando lentamente en el queso.

De este modo, en la cava de afinado, se consigue mantener de forma constante las condiciones óptimas de humedad y temperatura.

Los ladrillos naturales húmedos aseguran una excelente calidad del aire y una humedad exacta, y al estar herméticamente cerrada, se garantizan unas condiciones de higiene y salubridad perfectas.

Todos estos factores hacen que Monfrag 3R ofrezca unos quesos únicos manteniendo sus valores de tradición y calidad.